14 junio 2008

el, ella. ella y el.

–Tengo todo. Sólo te dejo las violetas…
–¿Te llevas el sombrero?
–…
–Dime, pues si lo dejas, quedará arrumbado en el closet y no pienso sacudirlo cuando limpie.
–No te preocupes, me lo llevaré… Y también me llevo este disco. Siempre me gustó esta música.
–Bueno, pero el cd es mío. Déjame a cambio algo, no?
–Tú te quedas con el sombrero.
–…
–O bueno, quédate con el cd. No es que me guste tanto.
–Te llevas una de mis fotos…
–Me voy, pero no es que te quiera olvidar del todo.
–Ah! Te pasa lo mismo que con el cd.
–Sí, puede ser.
(…)
–Cociné arroz; te quedas?
–¿Ese arroz con fideos pequeños?
–(ríe) sí… ¿porque olvidas siempre los nombres de las comidas?
–Me gusta recordar los sabores y no los nombres.
–mmm…
–Tu problema es que conceptualizas y te olvidas de lo que en verdad importa…
–¿Es malo ponerle nombre a las comidas?
–No me refiero sólo a eso.
–Bueno, ¿te quedas o no?
–Sí. No tengo dónde almorzar hoy. Traeré una botella de la bodega.
–A la posta le va bien un merlot…
–Traigo entonces un merlot?
–No tenemos merlot…
–Y que le vendría bien a la posta?
–No cociné posta, era sólo una idea que me cruzó en la cabeza.
–Ah!...
–… ¿volverás?
–A vivir contigo?
–No! te pregunto si volverás a Rancagua.
–No creo.
–mmm…
–¿Te quedarás hasta mañana?
–No quiero irme…
–Sólo no te lleves el cd…
–¿El sombrero se queda? –, le dijo coqueteándole por primera vez.
–No creo, de todos modos tenía ganas de botarlo apenas te fueras.
–¿Entonces?
–Vamos a comer ese arroz con fideitos que se está enfriando.
–Las violetas, las regaste?
–Creo… no lo sé.

1 comentario:

Anónimo dijo...

ella sabe, pero el no: la verdad no está acá, sino que más allá (cuando los bosques se vistan de ocre... cuando el tiempo no silve tras las hojas, cuando lo que parezca real no sea más que una nieble entre las colinas)
él quiere seguir sumergido en un estado de ilusión. A muchos como a él les parece fácil creer que hay que esperar, porque las cosas surgen de modo espontáneo.

algún dia se van a dar cuenta de que evitarse no es la forma de cerrar una herida.