Me invaden las celebraciones de cumpleaños... pero también los aniversarios.
Agosto es un mes triste, pues hay que despedirse del invierno. Empiezan las clases (eso es bueno hasta cierto punto ahora: se ha transformado en el inicio de la producción audiovisual de Valeria... si, bueno, podría haberme animado antes a hacer cosas, pero al menos no me morí: vi películas!). Pero lo más relevante para mí hoy es que en tres días se cumplirán seis meses sin Margarita. Quisiera homenajearla. Quisiera dedicarle canciones, escribirle canciones, tener la oportunidad de sentarme frente a su tumba y dedicarle una tarde como las de antes, en que aunque llorase, me sentía acompañada y escuchada. Quisiera rendirle un tributo como se merece. Quizás. Sin embargo, no encuentro mayor homenaje que recordarla. No es acaso la mejor forma de expresar el cariño? Hacer evidente que el tiempo no pasa en vano frente a la ausencia, que el dolor no es gratuito y que todo lo aprendido tiene frutos y hoy soy yo la que no olvida. Agosto, seis meses. Me parece tan lejano todo, como si los recuerdos volaran junto con los días, como si la ausencia ya no fuese suficientemente dolorosa, ahora siento que todo lo vivido va quedando atrás como todas aquellas palabras que no nos atrevimos a pronunciar, como tantas llamadas que no hicimos cuando aún estábamos a tiempo de cambiar las cosas. Siento el recuerdo, las imágenes como perdidas en la memoria. Y, aún ante eso, no puedo sacarme de la cabeza tus palabras, tus olores, tus gestos, tus cariños. Algo aún me sujeta a ti... siento la ausencia como desarraigo. Sin ti, ya nada más tiene la importancia que tenía antes, ningún esfuerzo me parece significativo, ninguna pena me parece tan conmovedora como cuando estabas tú. Agosto me trae recuerdos... en estos días se vivía la lucha por mantenerte a salvo... si pasabas estos días, significaban más besos, más abrazos, más almuerzos de tres horas junto a ti. Pero ya no habrán más de esos agostos... y no me pidan que me aferre a lo que aún permanece. Nada me parece con más valor que el tiempo que compartí contigo. El dolor vuelve a arremeter en estos días. Todo vuelve a tener tu nombre. Todas mis luchas se entrelazan con mis luchas junto a ti. Por que fuiste vida. Porque nadie puede llegar a querer a alguien como yo te quise a ti. Y te quiero... cuánto te quiero todavía y lo seguiré haciendo, pero más aun, cuánto es lo que te extraño, hoy, en agosto, en mi vida... cuánto es lo que te extraño y desearía volver a tenerte junto a mí.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario