
Los hombres adoran el papel de la “niñita buena”, pero no alcanzan a ocultar que, con eso, demuestran lo frágiles que son ellos. Según estimaciones preliminares, puede deberse a diversas razones:
· Buena significa imposibilidad de salir heridos. Aquí están los de corazón de frugelé. Aparentan ser fuertes, que las penas no los tocan y que ellos pueden. Al ver a la “niñita buena” reafirman ante sí mismos y a los demás su máscara de fortaleza, pues tienen frente a sí a alguien que requiere más cuidado que su pobre corazón.
· Buena significa para otros la posibilidad de tener ellos el dominio de la relación. Todos necesitamos dominar en nuestra vida: en lo que nos ocurre, en el trabajo, en nuestra casa… o frente al perro siquiera. Casi a nivel de instinto, uno necesita tener algo bajo control. Y hasta es entendible! No hay certezas y al menos controlando se tiene la seguridad que da la pertenencia. Ante esa realidad, el hombre que se topa con la “niñita buena”, ve en una probable relación con ella el mejor modo de proveerse de cierta certidumbre.
· Buena podría significar también para algunos el reflejo de la madre (y de la futura mamá de sus futuros hijitos). No entro en explicaciones por ser demasiado freudiano y sabido por todos. Sólo me resta decir que el modelo se vive en una etapa posterior a mis coetáneos, pues aun no piensan en matrimonios o hijos.
¿Hay resentimiento en todo esto? SÍ. Sería cinismo decir lo contrario. No me considero una “niñita buena” y, por tanto, no aparezco ante los demás como tal. Pero hay algo que los hombres no saben y que me daré el lujo de decir: las “niñitas buenas” lo son sólo en apariencia. En el fondo, todas las mujeres sabemos que hay algo en nosotras que ellos no pueden dejar de desear… Si ellos pretenden buscar la imagen de una mujer buena a la cual pueden proteger, pueden perder su tiempo. La verdad que desconocen es que una mujer siempre sabe como manejar la situación y hacerles creer a ellos que son necesarios y blablabla: bajar la cabeza si se les quiere dar la razon, una risita coquetona los mata, un llanto suave y pidiendo consuelo los convierte en pilares, ser ellos los que invitan los hace creer que son necesarios.
No pretendo cambiar el curso de las relaciones, no pretendo tampoco convertirme en la típica “niñita buena” para que me agrupen en las-futuras-posibles-esposas. Ante esto, lo que realmente me importa es encontrar a un Hombre, pues quienes se comportan así, buscando al ángel entre tanta maldad, no demuestran otra cosa más que ellos aún siguen siendo niños.
· Buena significa imposibilidad de salir heridos. Aquí están los de corazón de frugelé. Aparentan ser fuertes, que las penas no los tocan y que ellos pueden. Al ver a la “niñita buena” reafirman ante sí mismos y a los demás su máscara de fortaleza, pues tienen frente a sí a alguien que requiere más cuidado que su pobre corazón.
· Buena significa para otros la posibilidad de tener ellos el dominio de la relación. Todos necesitamos dominar en nuestra vida: en lo que nos ocurre, en el trabajo, en nuestra casa… o frente al perro siquiera. Casi a nivel de instinto, uno necesita tener algo bajo control. Y hasta es entendible! No hay certezas y al menos controlando se tiene la seguridad que da la pertenencia. Ante esa realidad, el hombre que se topa con la “niñita buena”, ve en una probable relación con ella el mejor modo de proveerse de cierta certidumbre.
· Buena podría significar también para algunos el reflejo de la madre (y de la futura mamá de sus futuros hijitos). No entro en explicaciones por ser demasiado freudiano y sabido por todos. Sólo me resta decir que el modelo se vive en una etapa posterior a mis coetáneos, pues aun no piensan en matrimonios o hijos.
¿Hay resentimiento en todo esto? SÍ. Sería cinismo decir lo contrario. No me considero una “niñita buena” y, por tanto, no aparezco ante los demás como tal. Pero hay algo que los hombres no saben y que me daré el lujo de decir: las “niñitas buenas” lo son sólo en apariencia. En el fondo, todas las mujeres sabemos que hay algo en nosotras que ellos no pueden dejar de desear… Si ellos pretenden buscar la imagen de una mujer buena a la cual pueden proteger, pueden perder su tiempo. La verdad que desconocen es que una mujer siempre sabe como manejar la situación y hacerles creer a ellos que son necesarios y blablabla: bajar la cabeza si se les quiere dar la razon, una risita coquetona los mata, un llanto suave y pidiendo consuelo los convierte en pilares, ser ellos los que invitan los hace creer que son necesarios.
No pretendo cambiar el curso de las relaciones, no pretendo tampoco convertirme en la típica “niñita buena” para que me agrupen en las-futuras-posibles-esposas. Ante esto, lo que realmente me importa es encontrar a un Hombre, pues quienes se comportan así, buscando al ángel entre tanta maldad, no demuestran otra cosa más que ellos aún siguen siendo niños.
1 comentario:
Me considero un niño.....pero kiza ya sea tiempo de ser un hombre.... en relacion a ke las "niñas buenas" son solo apariencia....toda la razon...una simple careta que utilizan para que mediocres tipos (kmo kiza yo lo fui) traten de proteger algo mas fragil ke su corazon mismo....
Kiza por eso cambie mi corazon por un pedazo de carbon...por eso deje de confiar....en fin mil cosas
cerre mi flog mi blog y cuanta cosa se paso inventar en la web...no hay resentimiento...solo critika pura y descarnada...esa k a mi me encanta..
saludos niña seudo-buena
cest la vie
http://izakiohead.blogspot.com
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