23 junio 2006

la alegria es relativa...

la alegria es relativa... no siempre podemos contar con que las cosas nos salgan del todo bien. A veces, como me pasó esta semana, te hayas de manera chocante frente a cosas que no sabes como tomarlas...se juntan alegrias y penas... decisiones que te cambian, alternativas que por la inexperiencia, pueden estar cambiando tu vida para bien, pero que en el momento parecen el peor de los designios...
Ciertamente, la primera reacción es culpar al mundo, al sistema, a tu abuela o al imbécil que se te plantó por delante cambiando tu rutina (bueno, en realidad no es 100% cierto lo de imbécil...es que aún no está asimilada la decisión)..., porque algo de culpa tienen en que tu vida se vuelva de un instante a otro, un mar de dudas, problemas y circulares cuestionamientos. Por otra parte, tanta WEA que entra a complicar tu vida, interfiere en la percepción de las cosas buenas que vayan llegando... Así, por ejemplo, no puedo sertirme hoy tan alegre como debería por haberle ganado a MIEDOS II... Godoy se transforma de una pesadilla, a un sueño bastante alentador... buenos pronósticos para un próximo trabajo... en realidad, no todos saben lo que significa ganarle a Godoy... es mucho!!!!! y no soy capaz siquiera de dimencionar...jajaja....todo culpa de los factores que ya detallé... MAL PO!!!!!
De una manera increible, me estoy conociendo y, alarmada, descubro que soy más susceptible de lo que creía... alguna solución a mano??? se aceptan consejos, reclamos, dudas... En fin..ayuda en general!!!!!!

2 comentarios:

val.dria dijo...

hay algo de resentimiento en todo esto???...pues claro...es la idea... sacarme de encima las cosas malas que creo que me pasan... echarle la culpa a todo, menos a mi... la unica culpa que creo tener es... bueno... eso es cosa mia...jajajaj

Anónimo dijo...

Creo que la solución a esas cosas, es en el buen sentido de la palabra, buscar la "inconciencia". Generalmente las personas que suelen reflexionar demaisado sobre los temas resultan ser muy inteligentes, pero caen en errores como pensar en un resentimiento que muchas veces no existe. El pensar mucho lleva a sobredimensionar, y las cosas hay que verlas como realmente son, y con la trascendencia que merecen. La vida pasa, las situaciones se dan y surgen cosas, no hay nada más en ellas que altere tu esencia. Eso es lo bonito de echarse la culpa a uno mismo por lo que sucede en la medida justa y no volcarla en los demás. Es saber que pudiste cometer errores, pero que estos no tienen realmente ninguna trascendencia más que la creciente posibilidad de no volver a cometerlos después.